Transmisión: pieza clave en la mecánica

Cada componente de un automotor juega un rol fundamental durante su funcionamiento. Algunas piezas podrían dejar de hacer su trabajo sin que esto afecte a la funcionalidad del vehículo, entre ellos, los espejos, asientos, las plumas. Sin embargo, existen otros que resultan indispensables para que el vehículo pueda trasladarse de un punto a otro con seguridad, entre estos destaca la transmisión, elemento encargado de gestionar la fuerza del motor.

En todo lado se venden vehículos con transmisiones manuales o automáticas. El comprador es el encargado de elegir el sistema que más se adapte a sus necesidades. Regularmente, el sistema se caracteriza por su fuerza  y no presentar deficiencias al utilizarse de la manera más adecuada y el servicio oportuno de mantenimiento según los tiempos establecidos por el fabricante de cada marca. Sin embargo, el uso y el paso del tiempo pasan factura en las piezas móviles de este sistema.

A continuación detallamos algunas señales que le indicarán algún problema en la transmisión:

  • Los elementos que sufren un desgaste acelerado son las juntas y los árboles de transmisión. Cualquier inconveniente puede  detectarse sí al cambiar de dirección se produce un sonido metálico. Este es un síntoma de alerta.
  • Las vibraciones son un signo de que el semiárbol puede tener problemas. ¿Cómo se identifica? Cuando conduce en línea recta y la vibración se genera al acelerar o frenar bruscamente.
  • La falta de estabilidad en el sistema también denota problemas en el diferencial. Puede ser que este elemento esté flojo.
  • Olor de aceite quemado. Cuando se percibe este olor es probable que la transmisión se esté o se haya sobrecalentando. Una de las razones para que esto ocurra  es que los niveles del líquido sean bajos.
  • Las marchas no entran. Esto sucede en las cajas manuales. Regularmente existe un desajuste en los cables de los cambios o en la conexión del embrague. También puede ser falta de líquido en la transmisión.
  • Los cambios se salen. Una de las señales más claras de una avería en el sistema. La marcha salta y regresa al punto muerto sin razón aparente.

Cuidados y prevención:

Transmisión
No olvides de cambiar el aceite de la transmisión.

Cambiar el aceite de la transmisión: un aspecto fundamental para cuidar del sistema. Esto se debe realizar según las indicaciones de mantenimiento que establezca cada fabricante. Se estima que un cambio  realizarse cada 50.000 kilómetros.

Evitar las cargas pesadas: de esta manera no se sobrecargará el sistema al forzar el motor y el paso de las marchas.

Caja manual: los expertos recomiendan utilizar de forma adecuada el embrague para reducir al mínimo el desgaste en exceso de los rodamientos. Embragar correctamente permite el paso fluido de los cambios.

Transmisión
Evite parquearse dejando en P.

Caja automática: evite parquearse dejando la caja en P. Este no debe usarse como freno de mano de forma regular. A pesar de que el auto no se mueva, todo su peso descansará sobre la caja. Es recomendable siempre utilizar el botón de parking, especialmente en cuestas pronunciadas.