No todas las familias ecuatorianas tienen las mismas posibilidades de adquirir un vehículo. Sin embargo, hay hogares en los que esta misión se complica aún más: aquellos que tienen un integrante con capacidades diferentes.

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Juan Martín Muller, jefe de Comunicación y Responsabilidad Corporación Maresa.

Es por eso que el Gobierno ecuatoriano ofrece la posibilidad de comprar un automotor mediante el beneficio de exonerados. Estos son vehículos que están libres de pagar impuestos o aranceles (IVA e ICE). De esta manera, y previo un análisis minucioso de las condiciones en las que se puede entregar el ejemplar, se busca garantizar y proteger el acceso de los discapacitados y sus familias a la movilidad.

Para Juan Martín Muller, jefe de Comunicación y Responsabilidad Corporativa de Corporación Maresa, los exonerados tienen varias ventajas para sus compradores. “El beneficio más representativo es, obviamente, la exención de impuestos. Pero en el caso de personas con discapacidad ayuda y fomenta la inclusión social y facilita la movilización tanto para las personas con discapacidad como para sus familias”, agregó.

Según el experto, todos quienes tengan capacidades diferentes tienen la opción de acceder a los automotores libres de impuestos, siempre y cuando posean como mínimo el 30% de discapacidad. Para ser parte de este programa se debe alcanzar una recalificación para la importación.

“El Ministerio de Salud Pública es el organismo regulador y calificador de discapacidades para el tema de automotores exonerados y, en conjunto con SENAE, el encargado de emitir la resolución liberadora de impuestos. En el caso de los diplomáticos, todos los funcionarios de ONG´S deben solicitar un acuerdo de exención en la Cancillería y con SENAE”, explicó Muller.

Quienes deseen adquirir un exonerado deben cumplir con un proceso que toma un tiempo considerable. Los pasos a seguir son: presentación de documentos, realizar abonos, nacionalización del automotor, matrícula y entrega. “Es un trámite muy distinto a la venta normal de vehículos retail. Además, el beneficiario debe tener  la resolución de aduana. Casi siempre los pagos son de contado y se debe saber que el auto estará prendado por 5 años como no negociable”, añadió el especialista.

El jefe de Comunicación de Maresa también reveló que las personas naturales pueden comprar un vehículo que no supere los 60 salarios básicos unificados (22.500 dólares) en el precio FOB, mientras que los diplomáticos pueden acceder a todos los modelos que se ofertan en el mercado. De cualquier forma, este es un mecanismo que facilita a las personas adquirir un automotor para transportarse y satisfacer sus necesidades de forma segura e inclusiva.