¿Autos clásicos o joyas sobre ruedas?

Pese a que el mercado automotor ecuatoriano no es tan grande, como el peruano o el colombiano, cuenta entre sus filas con autos clásicos de gran trascendencia. Estos modelos nos hablan de una parte de la historia de esta industria y muchos están guardados en distintos garajes del país.

Juan
José Ignacio Egas

Como muestra del desarrollo de los procesos de fabricación de un auto y la evolución de las técnicas utilizadas, de la tecnología y de los gustos de los consumidores finales de pasadas épocas. Verlos pasar y admirarlos a su paso por las avenidas o calles o exhibidos en algún evento es mirar al  pasado, a un tiempo en el que las necesidades y las preferencias eran totalmente diferentes.

José Ignacio Egas, directivo de la Federación Ecuatoriana de Automovilismo y Kartismo (FEDAK), asegura que este nicho de mercado ha crecido gracias a la iniciativa de algunos amantes de los modelos ‘vintage’. “El número de clásicos se ha engrosado en Ecuador con la restauración de varios autos que estaban en el olvido. A pesar de esto, otros modelos icónicos que alguna vez rodaron por el país, como el Ferrari 250LM, el Ferrari Dino o el Porsche 908, ya han sido vendidos a coleccionistas del exterior”, agregó.

A consideración de Egas, un  auto clásico no es lo mismo que uno antiguo. “Para considerarse dentro de la primera categoría, un carro debe cumplir ciertas características como: tener un tiraje limitado de unidades o haber sido preparado con características especiales (mecánicas o estéticas)”, recalcó el especialista.   

En el mundo entero existen distintas consideraciones a la hora de clasificar a un vehículo en uno de estos dos grupos. De acuerdo con varios expertos y portales especializados, la diferencia entre ambos radica en los siguientes puntos:

  • Automóvil antiguo: es aquel con menos de 35 años de edad desde su fabricación. Éste aún debe mantener sus especificaciones técnicas de casa, además de sus características estéticas y de funcionamiento.
  • Automóvil clásico: éste ejemplar supera los 50 años de fabricación. Además de conservar sus especificaciones y características originales debe ser considerado de producción limitada, series especiales y equipamiento adicional.

En Quito

Este concepto varía en la capital. Por ejemplo, para que un auto sea considerado clásico y reciba el estado de exonerado por el Municipio y la Agencia Nacional de Transito (ANT) debe tener como mínimo 35 años de fabricación. Además, todas sus piezas y partes deben ser originales.

Egas añadió a las características antes mencionadas el ‘estatus revolucionario’ para considerarse  un auto para ser clásico. “Un ejemplar de esta clase debe ser pionero en avances tecnológicos, que haya sido muy influyente en su época, con una importancia histórica, su fabricación en tiempos de preguerra o postguerra.”, añadió.

Modelos destacados

Por las calles del país se han visto desfilar ejemplares de los años 20 y 30 como el Ford Modelo A o el Modelo T, o el Lancia Kappa 34. Sin embargo, la mayoría de clásicos que existen en Ecuador son de las décadas de los 50, 60 y 70 como: Mercedes Benz 190SL, Land Rover Serie I, Porsche 356, entre otros.